Viajamos para cambiar, no de lugar; sino de ideas. Hipólito Taine

Viajamos para cambiar, no de lugar; sino de ideas. Hipólito Taine

La forma del número “Ocho” se utiliza para representar el infinito. E infinitas son las situaciones en las que el coaching nos puede ayudar; no tenemos más que pensar en una de ellas, llamar a un coach e iniciar ese viaje interior.

El ocho es el número del poder y lo he elegido, por el poder que tiene el coaching debido a su propósito más esencial: despertar la conciencia y la responsabilidad para darnos la oportunidad de asumir el poder que cada uno llevamos dentro. Un coach personal es, por tanto, alguien que nos acompaña en ese viaje para ayudarnos a ser conscientes de cómo dominar nuestra habilidad de conseguir resultados en cualquier área de la vida ( Relaciones, Familia, Hogar, Ocio, Vocación o Carrera Profesional, Pareja, Amigos, Descubrimiento personal, Imagen Externa, Salud, Dinero, Espiritualidad, Servicios Sociales….).

Pero, es importante comprender que el coaching no es una terapia ni un programa de autoayuda, sino un proceso que utiliza un conjunto de herramientas de probado éxito, que se ponen a disposición del coachee o cliente con la idea clara de ayudarle a obtener lo que se proponga, y ello lo obtenga con un elevado sentido de plenitud y satisfacción. 

Hay escuelas donde el enfoque, las herramientas  y el procedimiento que se emplea es muy amplio y energético; llegando a producir un efecto terapéutico y transformador al finalizar el mismo. Una de esas escuelas es Success Unlimited Network® que lleva formando a coaches de éxito desde hace más de 30 años y aplica un Coaching Transformacional con un efecto “bola de nieve” según han experimentado muchos de sus coaches y coachees.

Muchas personas y situaciones del mundo del deporte y del arte han seleccionado su coach personal. Al igual que un “gato elige a su dueño” es, realmente, el cliente quien elige a su coach, precisamente porque el proceso de coaching es un viaje que transita zigzageando por mundo profesional y el mundo personal; existiendo un único denominador común: la propia persona y su bienestar.

Por ello, al igual que uno prepara un hermoso viaje por un tiempo (vacacional) informándose, investigando, preguntando y obteniendo datos de diversas personas y lugares, es necesario hacer lo mismo con el coaching. Y la mejor manera de informarse es experimentando una sesión antes de iniciar el viaje completo. Ello permite al coachee o cliente conocer y asegurarse que el tipo de coaching que se va a obtener y el coach son los adecuados, para uno mismo, en ese preciso momento de su vida.

El viaje tendrá altos y bajos precisamente porque formamos parte de un sistema y en un sistema nada permanece lineal eternamente. Por ello la relación de Coach y Coachee ha de ser una decisión tomada desde la libertad y el conocimiento de lo que ambas partes van a dar y recibir teniendo como ingredientes esenciales: La responsabilidad, la confianza, el respeto y la confidencialidad.

Unos ingredientes que contribuyen a que el coachee despierte su conciencia y ponga atención de forma ágil y consistente , a sus propias ideas, creencias, deseos, sueños, habilidades, recursos innatos, etc,  con el fin de lograr alcanzar, por el mismo, lo que quiere verdaderamente, y lo haga con pleno convencimiento y sentido de propósito.

En resumen, las situaciones sobre las que una persona quiera trabajar con un coach son tan amplias; como son los sueños, anhelos e inquietudes del ser humano. Si necesitamos algo concreto podemos listar algunas de ella a modo de ejemplo:

1. Mejorar el rendimiento laboral
2. Perder peso
3. Aumentar la autoestima
4. Mejorar la relación de pareja
5. Aprobar unas oposiciones
6. Iniciar un nuevo proyecto empresarial
7. Encontrar el equilibrio personal
8. Descubrir la vocación o carrera

Podríamos concluir afirmando que a través de estos profesionales podremos obtener claras mejoras en nuestras vidas (tanto a nivel personal como profesional) además de una enorme satisfacción, plenitud interior y sentido de propósito respecto a lo que hacemos, sentimos y pensamos.

¡Deseo que inicies y tengas un BUEN VIAJE!