El diseño consiste en visualizar el pensamiento.  Saul Bass (1920-1966)

El diseño consiste en visualizar el pensamiento. Saul Bass (1920-1966)

Nuestras constantes preocupaciones: por el trabajo, las relaciones, la familia, los hijos, etc… pueden apartarnos de nuestro centro.  

¿Cómo ocuparnos en lugar de preocuparnos por todo? ¿Hay algún sistema capaz de expresarnos con autenticidad para obtener esa Paz y Tranquilidad que anhelamos? ¿Cómo hacer que las emociones y pensamientos turbulentos actúen a nuestro favor? 

Nuestras continuas interpretaciones de los hechos internos y externos nos alejan  de una sencilla realidad y hacen que nuestras relaciones con los demás y con nosotros mismos estén en conflicto constante.

Pero… ¿Cómo evitar las típicas suposiciones, interpretaciones, diagnósticos, juicios, calificaciones, acusaciones, imaginaciones? ¿Cómo ceñirnos  a los hechos presentes sin embarullarnos con nuestros pensamientos, sentimientos, emociones…?

Nuestros juicios, críticas y diagnósticos  bloquean la compasión y la conexión con el otro.

¿Qué nos lleva a calificar y juzgar a las personas? ¿Qué armadura emocional o mental llevamos? Y ¿cómo quitárnosla, como hacerla consciente y presente para desenmascararla y permitirnos entablar una comunicación con el otro y nosotros mismos más auténtica y sincera; desde el corazón y no desde la mente o las tripas?

Eckhart Tolle en su libro de El silencio Habla” escribe:

¿Qué quedará de todos los temores y deseos asociados con tu problemática situación existencial que consumen cada día la mayor parte de tu atención? Tan solo un guión de varios centímetro de largo entre la fecha de nacimiento y la fecha de tu muerte inscritas en una lápida. Para el ego, éste es un pensamiento deprimente. Para ti es liberador.  El Ego siempre está buscando. Esto explica su preocupación compulsiva por el futuro.

Cuando te des cuenta que estás viviendo “para el momento siguiente”, sales del patrón mental del ego, con lo que surge la posibilidad de elegir prestar toda tu atención a este momento.

Cuando prestas más atención a lo que haces que al resultado futuro que quieres conseguir con ello, rompes el viejo condicionamiento del ego.

Entonces tu hacer no sólo es mucho más eficaz, sino infinitamente más alegre y satisfactorio. “