admin

About admin

This author has not yet filled in any details.
So far admin has created 12 entries.

Julieta, relaciones, emociones y coaching

Confía en lo que sientes, más que en lo que piensas

Confía en lo que sientes, más que en lo que piensas

Julieta descorchó su propia botella de champán de vida, al tiempo que sus pies la dirigían con serenidad hacia un nuevo descubrimiento.

Enfundada en su anorak color miel y sus pantalones gris antracita, reflexionaba acerca de aquel encuentro hacía más de 30 años, con un joven “demasiado apuesto” para ella. Rápidamente, el parloteo de sus dendritas la llevaron a cuestionarse, cómo habían sido determinadas relaciones en su vida.

¿Con qué emoción había llegado a ellas? ¿Había una que se repetía? ¿Cambiaba la emoción dependiendo del ambiente; de la persona con quien se relacionaba? ¿Qué emoción llenó su cuerpo, qué pensó aquella vez que dejó plantado a ese “apuesto joven”? ¿Qué tenía que aprender hoy sobre aquellos encuentros?

¿Y hoy… que aprendizaje hay en  aquellas relaciones que no fueron tan satisfactorias? ¿Qué aprenderá de ella misma, de su energía actual? ¿Qué decisión tomará intencionadamente, al ser consciente del tipo de energía que emanaba y circulaba?¿podrá tomarla?

¡Debo estar loca! Espetó Julieta ¿A qué viene esto ahora? ¿Qué me importa a mí ese apuesto joven después de tantos años? Realmente no me importa nada; nunca llegué a conocerlo. ¿Será por eso…? Un momento, todo este embrollo lo está ocasionando aquella cita que nunca tomó lugar.

– Y la preguntaron  ¿Qué ha pasado con la energía de esa emoción?

– Ella contestó: Se quedó estancada en un punto del pasado y ahora es el momento de mirarla, abrazarla, imbuirme de nuevo en ella y hacerlo con una nueva perspectiva, para aceptarla, conocerla y permitirla que siga su camino y yo me perdone por haberla retenido tanto tiempo.

– Así es contestó “Ratgma” buscamos el equilibrio. Somos mente, cuerpo y espíritu o dicho de otra forma somos materia, emoción y espíritu o química, física y vibración. “como mejor te parezca la combinación”

Déficit o exceso de energía que se aloja en mayor o menor medida en nuestro cuerpo. El cuerpo es un ente sintiente y pensante. Posee su propia inteligencia. Esto no es nada nuevo ya lo sabían culturas ancestrales como los Kahuna de Hawai, aborígenes australianos, culturas africanas, cultura maya, cultura china, indios lakota, etc. Esta medicina tradicional de las antiguas culturas aceptaban las partes del cuerpo como un ser completamente inteligente y autónomo del cerebro. Esto se tomó como superchería hasta casi nuestros días.

Fue a mediados de los 80 donde investigadores médicos comenzaron a aceptar que la inteligencia no era exclusiva del cerebro sino que el cuerpo tenía la suya propia. La Dra Pert cambió la forma en que los científicos entendían la conexión mente-cuerpo debido al descubrimiento de que los neuropéptidos; una especie de mensajeros inteligentes que transportan sustancias químicas, viajan por todo el cuerpo cargando mensajes emocionales.

En su libro “Moléculas de Emoción” Pert dice “Tal como nuestras emociones cambian; la mezcla de péptidos viaja a través de tu cuerpo y tu mente. Y literalmente cambia la química de cada célula de tu cuerpo. Nosotros todavía pensamos en términos químicos; claro, es química pero también física y vibración”

Pert aclara que las emociones no son simple química sino señales electromagnéticas que afectan a la química y la electricidad de cada célula del cuerpo. El estado eléctrico del cuerpo está modulado por las emociones, cambiando el mundo desde dentro del cuerpo.

No lo vemos con los ojos pero nuestro cuerpo es inteligente, sensorial y perceptivo. Hay inteligencia en el sistema inmune, en el digestivo, en el hígado y, la cada vez más indiscutible inteligencia del Corazón.

El corazón transmite información al cerebro y al cuerpo interactuando a través de un campo eléctrico. Éste es casi 60 veces más grande en amplitud que el producido por el cerebro y penetra en cada célula del cuerpo.

Esa energía electromagnética alimenta nuestra sangre y hace que fluya o se obstaculice. Somos un receptáculo transmisor que canaliza la energía que hay en los sitios. Así como nos aseamos físicamente, también hemos de asearnos emocionalmente.

Porque la energía sigue al pensamiento y éste genera un sentimiento y ello produce una emoción que es representada en nuestro cuerpo (pelos que se erizan, frío, calor, hormigueo, la sangre se acelera, nuestro corazón palpita en demasía o por el contrario está en calma, la sangre circula con facilidad…) para hacerla consciente a nuestro sentido común. Y es así como llegamos a descubrir qué quiere decirnos esa energía.

De todos los seres vivientes, los humanos son los únicos que tienen la capacidad de raciocinio y ésta está ligada con el sentido común. Seguro que has oído hablar de los 3 cerebros: rectilíneo, límbico y frontal. Justamente el frontal es el que es capaz de procesar ese sentido común que paradójicamente y como dice un refrán “El sentido común es el menos común de todos los sentidos”

Julieta escuchó a su Ratgma pero estaba imbuida y trabajando internamente para llegar a ese cerebro frontal. Siguió reflexionando sobre aquella cita que nunca tuvo lugar; tal vez por miedo.

– “Es cierto, nos citamos, y acudí al lugar de encuentro y allí estaba: alto, recostado sobre un coche de color blanco, con una pierna doblada y un cigarrillo en la boca y vestido con una cazadora blanca y pantalón claro “lo veo como si estuviera allí””; exclamó de nuevo. Hacía sol y mientras le observaba desde un lugar secreto, el miraba en rededor buscando a alguien y yo sabía que era a mí a quien esperaba. El siguió esperando y yo después de un rato me marché.

Los estímulos que recibía Julieta de cada una de sus dendritas eran cada vez más intensos. No solo visualizó a su joven apuesto, su vestimenta, si hacía calor o frío, su postura, quienes le acompañaban, etc, sino también sintió  con tristeza y sorpresa la energía de aquella primera cita. Estaba transitando hacia su cerebro límbico “las emociones”

Julieta bucea y se sumerge con gran facilidad en las profundas y oscuras aguas de inconsciente para nadar libremente y con total soltura en busca de fisuras de luz que la permiten junto con su propia luz interior encontrar sus propias respuestas. Porque ella confía, confía y confía.

Confiar en ti, en tu coach y en el propio proceso de coaching es vital para llegar a conclusiones y lugares donde puedas, con tus propios medios, buscar y dar al interruptor que aporta luz a esa emoción. Conocer la emoción da poder personal.

Identidad personal y coaching de imagen

VÍSTETE POR DENTRO CON LOS COLORES DEL ARCO IRIS

La identidad personal, la moda y el coaching de imagen tienen mucha relación entre sí hoy en día.

¿Qué hay dentro de una bonita chaqueta, o un hermoso vestido y unos exquisitos zapatos; de un exuberante abrigo, o una elegante camisa; o de un impecable pantalón que, además, te cae como un guante?

arco irisSeguro que ya lo has adivinado: una hermosa, simple y compleja mujer.

Da igual la edad que tengamos, la clase social a la que pertenezcamos, el lugar que nos ha visto nacer o crecer, si tenemos mucha o poca independencia material….Cada día, nos levantamos en un estado diferente de humor y gracia, miramos el armario, a menos que lo hayamos hecho la noche anterior y, seleccionamos aquello que; “nos guste mucho, poco o nada”, caminará ese día con nosotras acorde con nuestro sistema de orientación interior.

Así somos nosotras. Llenas de emociones, sentimientos, de vida, de pensamientos y de colores que unas veces actúan a nuestro favor y otras los ponemos en nuestra contra.

¿Cómo ser de otra manera? ¿Cómo vestir tu mente, tu cuerpo, tu espíritu, tu alma de otra forma? ¿Existe alguna receta mágica para ello?¿Realmente te falta una receta mágica? 

La mujer de hoy sigue despertando cada día un poco más. Despertando a su individualidad, su complejidad, su espiritualidad, su belleza interior y exterior, su magia, su sexualidad, su poder. Un poder que está delante y detrás de los sueños y anhelos de cada una y que, día a día consciente o inconscientemente van expresándose con colores.

Todo lo que somos por dentro, se refleja en nuestro exterior más cercano: nuestro cuerpo. La ropa que decidimos, el corte de pelo, los cosméticos, los accesorios, el colorido con el que nos vistamos, es un indicativo de cuánto nos queremos, que hay de ying y de yang dentro de cada una de nosotras y cómo esto nos afecta. ¡Y eso es maravilloso!

Es una verdadera suerte tener dentro de sí ese arcoíris de emociones, que a través de nuestro vestir, reflejan con qué elemento nos levantamos.

amapolaElemento AIRE, vestimos colores ligeros como el ocre, vainilla, dorados pasteles, amarillos y anaranjados con todos sus matices y por supuesto el blanco; color de luz.

Como coach podría preguntar: ¿Qué relación hay en este momento presente y matutino, entre el color que llevas y lo que tienes en el pensamiento?

Elemento TIERRA. Estos colores son una forma terrosa de los colores del arco iris. En realidad son ese amarillo, naranja, verde, magenta pero más oscuros que los del aire. 

Personalmente, cuando me pongo esos colores y me hago la pregunta anterior. Descubro que busco consolidar un proyecto o asentar las bases de una relación importante (profesional o personal) o conectar conmigo misma (sueños, ideas, corazón, emoción y acción). ¿Qué te ocurre a tí?

Cuando vestimos con colores del elemento AGUA: Azules, grisáceos y sus mezclas; ¿ qué nos pasa por dentro? Aquí entramos el mundo de las emociones. 

¿Qué buscas al levantarte? Tal vez, transparencia, tranquilidad, serenidad, sosiego…El elemento agua es incoloro y transparente… pero… ¡solo cuando los microorganismos que habitan en ella se lo permiten!.

Por eso, no es de extrañar que, si bien estamos tranquilas; nuestro alrededor puede estar en oposición. Al tomar conciencia de esta posible situación, podremos, intencionadamente seguir tranquilas o al menos decidir “el grado de alteración que queremos tener”

Como coach, también, me hago preguntas para ayudarme a clarificar situaciones emocionales. !Subir la emoción, conscientementea la superficie de nuestra conciencia aporta una luz y claridad increíble¡

El libro de “Los Cinco Elementos de Feng Shui práctico de Simon Brown” dice:

“Sobre la superficie todo está tranquilo, pero grandes cambios hay por debajo y aparecen fuertes corrientes del agua bajo el hielo. El agua es tranquila en la superficie pero, fluye por debajo.”

Y cuando fluyes por debajo, pueden haber corrientes subterráneas ocultas y de un incalculable valor. Ese color azul marino, intenso, bello, profundo… puede, tal vez, reflejar el grado de intensidad , la pasión, el “grado de significado” con que vivimos una determinada situación.

En las sesiones de coaching permitimos parar y tomar una foto instantánea de ello.  Nos damos la oportunidad de tomar conciencia para decidir y ofrecernos… tal vez, momentos de aislamiento y así conseguir la concentración que buscamos. La estrategia que elijas como camino, es personal e intransferible y variará  en función del resultado que quieres obtener.

¡Hay muchas diferentes y  la que elijas conscientemente; será la adecuada para volver a ese  estado natural acuoso donde reina la transparencia, la serenidad y el sosiego.! ¿Quieres probarlo? 

Elemento FUEGO. Colores indiscutibles, sensaciones inigualables: energía, seguridad, alta autoestima, calidez, fuerza arrolladora, calor cálido y calor abrasivo pasando por todos los diferentes estados.

Nuestro estado interior, “tan sabio”, atrae al color como una forma de mostrarnos qué pasa por dentro; cómo nos sentimos verdaderamenteNuestro estado interior, “tan protector ” rechaza un determinado color como una forma de indicarnos qué energía tenemos en déficit por dentro.

La búsqueda del espíritu de la mujer y en general de todos los seres humanos, ha sido la de encontrar el punto de equilibrio, el punto de armonía interno y externo. En mi trabajo con mujeres y como madre de una mujercita observo;  cómo nuestra naturaleza posee una gama extensa de colores distintos para manejar nuestros estados de ánimo en busca del equilibrio. 

Tomar conciencia de los elementos que tenemos dentro -agua, tierra, aire, fuego y éter- (nuestras cualidades)  los colores internos con que nos vestimos (vivencias y aprendizajes), y cómo son nuestras raíces (nuestros valores innatos); es hoy en dia, muy necesario para dirigir nuestra vida hacia donde queremos con un sentimiento de  bienestar.

Permíteme hacerte algunas preguntas como coach: ¿Qué te ha permitido tener las raices que ahora posees?  ¿De qué elemento de tu propia naturaleza, estás recibiendo “alimento” para seguir creciendo? Regodéate, por un minuto en ese elemento  ¿qué mas te dice? y ahora… ¿qué quieres hacer con esa información?.

Vestirse por fuera y Vestirse por dentro es llenar nuestra vida con los colores del arco iris.