¿Cómo cerrar Círculos de Coraje?

En la últimas décadas se ha hecho más evidente que la sociedad “pareciera” querer efectuar un cambio interior, cerrando círculos, etapas, historias, vidas, negocios… pero ¿es eso cierto? ¿Realmente vamos cerrando círculos y además con coraje?

corazónvsojosSi perteneces a la generación nacida en los años 50 o 60; los éxitos alcanzados ahora se pueden tornar algo arduos y, tal vez, no porque no te los merezcas o no hayas puesto en el asador toda tu maravillosa y potente energía para cosechar los logros sino porque ahora empiezas a cuestionarte ¿Para qué todo aquello? ¿qué sentido le aporta a mi vida? ¿Soy  Feliz ?

Algunos han perdido su matrimonio, otros sus hijos o seres queridos, otros sus propiedades, negocios, otros se mantienen en la cuerda floja cerrando los ojos para no sentir la soledad, la desesperación, la tristeza, el desamor, la intranquilidad, la inquietud. Pero, también, existen otras personas que en silencio crecen cada día y buscan dar sentido a sus vidas aportando coraje minuto a minuto en su propia cotidianeidad.

Desde pequeños hemos crecido queriendo ser el centro de atención, hemos aprendido a salirnos con la nuestra aún a costa de lo que el otro quisiera o sintiera. Hemos sentido envidia de nuestros hermanos y ellos de nosotros, hemos tenido sentimientos de odio y amor al unísono hacia nuestros progenitores y ellos hacia nosotros. Y aunque no hayan sido hermanos o progenitores, han sido abuelos o tíos o primos.

Todo eso ha ocurrido en algún momento de nuestra vida y nuestra existencia, pero aunque lo hayamos dejado atrás, aún existe y “para bien o para mal” ese recuerdo, esa emoción, ha ido creciendo hasta hacerse cada vez más grande. Como si de un agujero negro se tratara y en momentos de quietud nos asalta y nos asusta pues mirarlo nos produce sentimientos de dolor y sufrimiento a los que somos incapaces, muchas veces, de hacerle frente.

Desde pequeños hemos crecido queriendo ser el centro de atención, queriendo ser aceptados, amados, valorados y respetados. Toda la humanidad estamos ahí. Y en ese propósito hemos ido poniéndonos máscaras que ocultaban lo que realmente sentíamos, vivíamos y hacíamos. Así engañábamos al otro y lo peor a nosotros mismos.

Buscábamos razones y hechos que certificaran que estábamos en lo correcto; si consigo esto me sentiré mejor, me querrán más, me valorarán más, si hago lo que me dicen me tendrán en cuenta, me querrán, estarán conmigo, no me dejarán, etc. Cuando en realidad lo que hacíamos era actuar movidos por la simple intención de que no nos hagan daño y nos acojan tal cual somos.

Todo lo que va regresa y aunque en esta vida nos esté yendo bien o pensemos que nuestros actos son bien intencionados; la realidad es que en nuestro interior existe una desconexión real entre lo que pensamos, lo que sentimos, lo que expresamos y cómo actuamos y eso nos genera temor , rabia y dolor al ver cómo empleamos toda nuestra energía en ocultarnos y engañarnos.

Estamos desconectados del sentido y la verdadera intención de “para qué hacemos lo que hacemos”, lamentablemente solo hemos aprendido a conectarnos con el placer, el bienestar y el coraje a través de los éxitos efímeros, reconocimientos externos y logros materiales.

De la pérdida a la liberación

Aún seguimos moviéndonos por el mero instinto de protección. Y yo llamo a eso el el círculo de la rabia: Si me protejo es porque algo temo. Si algo temo es porque siento que algo valioso me van a quitar. Si me lo quitan lo pierdo y eso me produce rabia y dolor.

Y qué pasaría si te dijeran ahora mismo que perder tan sólo significa liberar, dejar ir.

Una sencilla pregunta para cerrar el círculo de la rabia podría ser ¿Qué quieres dejar ir? Cuando tomamos conciencia de ello podremos liberarlo y así caminar más ligeros, alegres y con un potencial sentido de bienestar y satisfacción interior. ¿no te parece?

Cada día amanece, cada día crecen nuevas células en tu cuerpo, cada minuto inspiramos y respiramos. El proceso de la respiración es el más claro ejemplo que no perdemos nada sino que liberamos aquella energía que nuestro cuerpo no necesita para vivir. De hecho hay muchas personas que al no respirar bien lo que hacen es no oxigenar el cerebro y mantener al gas tóxico CO2 haciéndoles sentirse pesadas, densas y hasta asfixiadas….

Están alimentando su agujero negro interior al que van a parar todos los más oscuros pensamientos y sentimientos que se expresarán a través de sus actos y palabras reflejando el círculo en el que cada cual está inmerso. ¿Serán círculos de Coraje o Círculos de Rabia.?

El lenguaje del cuerpo y en concreto el modo en que respiramos nos indica el estado de ansiedad o quietud que tenemos. Yo misma, porque soy humana y me pasan cosas igual que a todos trato de darme cuenta sobre el círculo en el que me muevo: círculo de coraje o círculo de rabia.

Por mis experiencias opino que para encontrar el sentido a la vida no hay que negar, ni anular círculos porque sencillamente pienso que esa tarea es titánica y no me corresponde a mi sola.

Pero, sí puedo contribuir y aportar mi granito de arena sobre mi propia vida e ir aprendiendo cada día y tu también puedes hacer lo mismo. Los círculos están en una pista para danzar al ritmo de una música que nos haga sentirnos bien. Nuestra labor es tratar de bailar por más tiempo en la pista de los círculos de coraje y en el supuesto de que, por  algún  despiste, cansancio o miedo caigamos en el círculo de la rabia bailaremos algo más despacio, mientras cogemos fuerzas con el propósito de saber qué hay que liberar para que nuestros pasos vuelvan a ser alegres, ligeros y más libres HOY, AHORA y así nuestra vida tenga un sentido de bienestar y satisfacción interior.

Resumiendo aquí comparto mis 5 claves para incrementar los círculos de coraje 

  1. Modifica el significado de la palabra perder por LIBERAR, SOLTAR, DEJAR IR
  2. Escribe aquello que dejas ir y quémalo Permítete ese tiempo, no pasa nada.
  3. Visualiza aquello que eliges que entre en tu vida y que te aporta bienestar
  4. Dá gracias a quienes te hayan mostrado lo que ya no tiene sentido en tu vida, agradeciendo los sentimientos, pensamientos y emociones que emergieron y estaban vivos en ti.
  5. Perdónate y sé sincero y honesto contigo mism@ por tener esa emoción y no te juzgues ni te critiques. Hiciste lo mejor que supiste hacer en ese momento.

Pide a tus círculos de coraje solo una cosa: que reciba tu primer paso pues ¡Ese es un regalo que te haces a ti mism@!.

Y por último, olvídate de lo que ocurra después; seguro que podrás con ello, no te avergüences, no recules, no te juzgues, no te ridiculices, no te autosabotees.

¡Danza en TU CÍRCULO DE CORAJE que para eso lo tienes!

Coraje para mi significa alinear el corazón con la acción.